Capítulo Seis
Dhyana Yoga
Verso 20–23
yatroparamate cittam
niruddham yoga-sevaya
yatra caivatmanatmanam
pasyann atmani tusyati
sukham atyantikam yat tad
buddhi-grahyam atindriyam
vetti yatra na caivayam
sthitas calati tattvatah
yam labdhva caparam labham
manyate nadhikam tatah
yasmin sthito na duhkhena
gurunapi vicalyate
tam vidyad duhkha-samyoga-
viyogam yoga-samjñitam
yatra—en ese estado de cosas en el que; uparamate—cesa (porque
uno siente felicidad trascendental); cittam—actividades
mentales; niruddham—absteniéndose de la materia; yoga-sevaya—mediante
la ejecución de yoga; yatra—en que; ca—también; eva—ciertamente;
atmana—por medio de la mente pura; atmanam—el yo; pasyan—entendiendo
la posición de; atmani—en el yo; tusyati—uno se satisface;
sukham—felicidad; atyantikam—suprema; yat—la cual; tat—esa;
buddhi—mediante la inteligencia; grahyam—aceptable; atindriyam—trascendental;
vetti—uno sabe; yatra—en donde; na—nunca; ca—también; eva—ciertamente;
ayam—él; sthitah—situado; calati—se mueve; tattvatah—de la verdad;
yam—aquello que; labdhva—mediante el logro; ca—también; aparam—cualquier
otro; labham—beneficio; manyate—considera; na—nunca; adhikam—más;
tatah—que eso; yasmin—en el cual; sthitah—estando situado; na—nunca;
duhkhena—por sufrimientos; guruna api—aunque sea muy difícil;
vicalyate—se desconcierta; tam—eso; vidyat—has de saber; duhkha-samyoga—de
los sufrimientos del contacto material; viyogam—exterminación;
yoga-samjñitam—llamado "trance en yoga".
TRADUCCIÓN
En la etapa de la perfección denominada trance, o
samadhi, la mente de uno se abstiene por completo de las
actividades mentales materiales, mediante la práctica del yoga.
Esa perfección se caracteriza por la habilidad que tiene uno de
ver el yo mediante la mente pura, y de disfrutar y regocijarse
en el yo. En ese estado jubiloso, uno se sitúa en medio de una
felicidad trascendental ilimitada, que se llega a experimentar a
través de los sentidos trascendentales. Establecido así, uno
nunca se aparta de la verdad, y al conseguir esto, piensa que no
hay nada mejor. Al uno situarse en esa posición nunca se
desconcierta, ni siquiera en medio de la mayor de las
dificultades. Esto es en verdad estar libre de hecho de todos
los sufrimientos que surgen del contacto material.
SIGNIFICADO
Mediante la práctica del yoga, uno se desapega gradualmente de
los conceptos materiales. Ésa es la característica básica del
fundamento del yoga. Y después de eso, uno se sitúa en el
trance, o samadhi, que significa que el yogi llega a comprender
a la Superalma a través de la mente y la inteligencia
trascendentales, sin ninguno de los recelos que proceden de
identificar el yo con el Superyo. La práctica del yoga está más
o menos basada en los principios del sistema de Patañjali.
Algunos comentaristas desautorizados tratan de identificar al
alma individual con la Superalma, y los monistas creen que eso
es la liberación, pero ellos no entienden cuál es la verdadera
finalidad del sistema de yoga de Patañjali. En el sistema de
Patañjali hay la aceptación del placer trascendental, pero los
monistas no aceptan ese placer trascendental, por temor a
comprometer la teoría de la unidad. El no dualista no acepta la
dualidad del conocimiento y el conocedor, pero en este verso se
acepta el placer trascendental que se llega a experimentar a
través de sentidos trascendentales. Y esto lo corrobora
Patañjali Muni, el famoso exponente del sistema de yoga. El gran
sabio declara en sus Yoga-sutras (3.34): purusartha-sunyanam
gunanam pratiprasavah kaivalyam svarupa- pratistha va citi-saktir
iti.
Esta citi-sakti, o potencia interna, es trascendental.
Purusartha significa religiosidad material, desarrollo
económico, complacencia de los sentidos y, al final, el intento
de volverse uno con el Supremo. A esa "unidad con el Supremo" el
monista le da el nombre de kaivalyam. Pero según Patañjali, esa
kaivalyam es una potencia interna, o trascendental, mediante la
cual la entidad viviente llega a conocer su posición
constitucional. En palabras del Señor Caitanya, esa situación se
denomina ceto- darpana-marjanam, o la limpieza del impuro espejo
de la mente. Esa "limpieza" constituye en verdad la liberación,
o bhava- maha-davagni-nirvapanam. La teoría del nirvana —que
también es preliminar— corresponde con este principio. En el
Bhagavatam (2.10.6), esto se denomina svarupena vyavasthitih. El
Bhagavad- gita también confirma esa situación en este verso.
Después del nirvana, o del cese de lo material, se manifiestan
las actividades espirituales, o el servicio devocional que se le
presta al Señor, lo cual se conoce como conciencia de Krsna. En
palabras del Bhagavatam: svarupena vyavasthitih, ésa es la
"verdadera vida de la entidad viviente". Maya, o la ilusión, es
la condición de la vida espiritual contaminada por la infección
material. Liberarse de esa infección material no implica la
destrucción de la posición original y eterna de la entidad
viviente. Patañjali también acepta esto con sus palabras
kaivalyam svarupa-pratistha va citi-saktir iti. Este citi-sakti,
o placer trascendental, constituye la verdadera vida. Eso se
confirma en El Vedanta-sutra (1.1.12) con las palabras ananda- mayo
’bhyasat. Ese placer trascendental natural es la meta última del
yoga, y se obtiene fácilmente mediante la ejecución del servicio
devocional, o bhakti-yoga. El bhakti-yoga se describirá
vívidamente en el Séptimo Capítulo de El Bhagavad-gita.
En el sistema de yoga, tal como se describe en este capítulo,
hay dos clases de samadhi, llamados samprajñata-samadhi y
asamprajñata-samadhi. Cuando uno se sitúa en la posición
trascendental por medio de diversas investigaciones filosóficas,
se dice que ha logrado el samprajñata-samadhi. En el
asamprajñata- samadhi deja de haber toda relación con el placer
mundano, ya que entonces uno se vuelve trascendental a toda
clase de felicidad que procede de los sentidos. En cuanto el
yogi se sitúa en esa posición trascendental, jamás es movido de
ella. A menos que el yogi logre alcanzar esa posición, no tiene
éxito. La supuesta práctica de yoga de hoy en día, que entraña
diversos placeres de los sentidos, es contradictoria. Un yogi
que se entrega a la vida sexual y al consumo de sustancias
estimulantes o embriagantes, es un hazmerreír. Incluso aquellos
yogis que están atraídos a los siddhis (las perfecciones) del
proceso de yoga, no están en la posición perfecta. Si a los
yogis los atraen los subproductos del yoga, entonces no pueden
alcanzar la etapa de la perfección, tal como se declara en este
verso. Por consiguiente, las personas que se entregan a la
práctica ostentosa de proezas gimnásticas o de siddhis, han de
saber que la finalidad del yoga se pierde de ese modo.
En esta era, la mejor práctica de yoga la constituye el proceso
de conciencia de Krsna, el cual no es desconcertante. Una
persona consciente de Krsna se siente tan feliz en su ocupación,
que no ambiciona ninguna otra felicidad. Existen muchos
impedimentos —especialmente en esta era de hipocresía— para
practicar hatha-yoga, dhyana-yoga y jñana-yoga, pero ese
problema no existe en la ejecución de karma-yoga o bhakti-yoga.
Mientras exista el cuerpo material, uno tiene que satisfacer las
necesidades del mismo, es decir, comer, dormir, defenderse y
aparearse. Pero una persona que se halla en estado de bhakti-yoga
puro, o en estado de conciencia de Krsna, no excita los sentidos
mientras satisface las necesidades del cuerpo. Más bien, ella
acepta las cosas básicas que se requieren en la vida, haciendo
el mejor uso de una mala compra, y disfruta de una felicidad
trascendental en el estado de conciencia de Krsna. A ella la
tienen sin cuidado los sucesos imprevistos —tales como los
accidentes, las enfermedades, la escasez, e incluso la muerte de
un pariente muy querido—, pero siempre está alerta en lo
referente a ejecutar sus deberes de conciencia de Krsna, o el
bhakti-yoga. Los accidentes nunca la apartan de su deber. Como
se afirma en El Bhagavad-gita (2.14): agamapayino ’nityas tams
titiksasva bharata. Ella soporta todos esos sucesos imprevistos,
porque sabe que ellos van y vienen y no le afectan sus deberes.
De ese modo, ella logra la máxima perfección en la práctica del
yoga.