Capítulo Cuatro
El conocimiento trascendental
Verso 30
sarve ‘py ete yajña-vido
yajña-ksapita-kalmasah
yajña-sistamrta-bhujo
yanti brahma sanatanam
sarve—todos; api—aunque aparentemente diferentes; ete—estos;
yajña-vidah—versados en el propósito de la ejecución de
sacrificios; yajña-ksapita—habiéndose limpiado del resultado de
esas ejecuciones; kalmasah—de las reacciones pecaminosas; yajña-sista—del
resultado de esas ejecuciones de yajña; amrta-bhujah—aquellos
que han probado ese néctar; yanti—se acercan; brahma—la suprema;
sanatanam—atmósfera eterna.
TRADUCCIÓN
Todos estos ejecutores que conocen el significado del sacrificio
se limpian de las reacciones pecaminosas, y, como han probado el
néctar de los resultados de los sacrificios, avanzan hacia la
eterna atmósfera suprema.
SIGNIFICADO
De la explicación anterior acerca de los diferentes tipos de
sacrificios (es decir, el sacrificio de las posesiones, del
estudio de los Vedas o de las doctrinas filosóficas y de la
ejecución del sistema de yoga) se descubre que la finalidad
común de todos ellos es la de controlar los sentidos. La
complacencia de los sentidos es la raíz de la existencia
material; por consiguiente, a menos que uno se sitúe en un plano
aparte de la complacencia de los sentidos, no habrá ninguna
posibilidad de elevarse al plano eterno de pleno conocimiento,
plena bienaventuranza y plena vida. Ese plano se encuentra en la
atmósfera eterna, o la atmósfera Brahman. Todos los sacrificios
anteriormente mencionados lo ayudan a uno a limpiarse de las
reacciones pecaminosas de la existencia material. Mediante ese
progreso en la vida, además de uno volverse feliz y opulento en
esta vida, al final entra en el eterno Reino de Dios, ya sea
fundiéndose en el Brahman impersonal o asociándose con la
Suprema Personalidad de Dios, Krsna.