Capítulo Cuatro
El conocimiento trascendental
Verso 2
evam parampara-praptam
imam rajarsayo viduh
sa kaleneha mahata
yogo nastah parantapa
evam—así
pues; parampara—por sucesión discipular; praptam—recibida; imam—esta
ciencia; raja-rsayah—los reyes santos; viduh—entendieron; sah—ese
conocimiento; kalena—en el transcurso del tiempo; iha—en este
mundo; mahata—gran; yogah—la ciencia de la relación de uno con
el Supremo; nastah—disperso; parantapa—¡oh, Arjuna, subyugador
de los enemigos!
TRADUCCIÓN
Esta ciencia suprema se recibió así a través de la cadena de
sucesión discipular, y los reyes santos la entendieron de ese
modo. Pero en el transcurso del tiempo la sucesión se rompió, y,
por ello, la ciencia tal como es parece estar perdida.
SIGNIFICADO
Se afirma
claramente que el Gita estaba dirigido en especial a los reyes
santos, porque ellos tenían que llevar a cabo el propósito del
mismo al gobernar a los ciudadanos. Desde luego, El Bhagavad-gita
nunca estuvo dirigido a las personas demoníacas, que disiparían
su valor sin beneficiar a nadie, y urdirían todo tipo de
interpretaciones según sus caprichos personales. Tan pronto como
el propósito original se dispersó a causa de las motivaciones de
los comentaristas inescrupulosos, surgió la necesidad de
restablecer la sucesión discipular. Hace cinco mil años, el
propio Señor detectó que la sucesión discipular se había roto y,
en consecuencia, declaró que el propósito del Gita parecía estar
perdido. De la misma manera, en la actualidad también hay
muchísimas ediciones del Gita (especialmente en inglés), pero
prácticamente ninguna de ellas se ha presentado siguiendo a la
sucesión discipular autorizada. Hay infinidad de
interpretaciones, elaboradas por diferentes eruditos mundanos,
pero prácticamente ninguno de ellos acepta a la Suprema
Personalidad de Dios, Krsna, aunque todos hacen un buen negocio
con las palabras de Sri Krsna. Ese espíritu es demoníaco, porque
los demonios no creen en Dios, sino que simplemente disfrutan de
la propiedad del Supremo. Debido a que hay una gran necesidad de
una traducción del Gita tal como se recibe en el sistema
parampara (de sucesión discipular), aquí se hace el intento de
satisfacer esa gran necesidad. Si El Bhagavad-gita se acepta tal
como es, constituye un gran don para la humanidad, pero si se
toma como un tratado de especulaciones filosóficas, es
simplemente una pérdida de tiempo.
|